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Venta de burros en la zona de Azumiatla disminuye la presencia de esta especie

Pobladores señalan que hace una década se presentó en la zona un fenómeno en el que comenzó a comprarse a este animal por 10 mil pesos.

Miriam Espinoza

En la zona de San Andrés Azumiatla, 10 de las 100 personas que tenían un burro lo mantienen y se trata fundamentalmente de personas con alto grado de pobreza, quienes continúan utilizándolo como medio de carga y transporte.

En la comunidad, pobladores señalan que hace una década se presentó en la zona un fenómeno en el que comenzó a comprarse a este animal por 10 mil pesos cuando su precio promedio era de 2 mil 500 pesos.

Esta demanda respondía al interés de la carne del buro con fines que muchos desconocen pero que intuyen que era para el consumo de carne, pues este tipo de cecina es más barata que la de caballo.

En estas condiciones la venta de este animal originó que se dejara de reproducir y también que se dejara de usar como medio de transporte o carga, pues el campesino ya no tiene la misma utilidad para un burro como en antaño.

“Aquí en Azumiatla todavía hace unos 10 años circulaban muchos burros, iban y venían a la ciudad de Puebla con su carga, ya sea que fueran a comparar pero generalmente a vender la tierra para maceta”.

“En estos tiempos hubo un aguje de comparar la piel del burro. Había mucha demanda se dice que una compañía China venía a comprarlos y la gente los empezó a vender porque los empezó a sustituir la modernidad, los autos los camiones y el tractor. Eso ocasionó la disminución del burro aquí en Azumiatla”, relatan pobladores.

A nivel país la especie se encuentra en peligro de extinción a pesar de haber sido por muchos años un símbolo de nobleza, fuerza y trabajo, de ser considerado uno de los animales más inteligentes y de haber sido imprescindible en las actividades del campo.

ARP